En una de sus novelas, Lois McMaster Bujold nos deja la siguiente cita:

“My home it’s not a place, it is people”

No le falta razón: a veces sentimos cierto afecto por un espacio físico, una determinada localización o diversos elementos materiales, pero son las personas y sus historias las que acaban conformando un hogar. Es por ello que con la compañía adecuada podemos llevarnos a cualquier parte un pedazo de él, y cuando no es posible, al menos nos queda salvar la distancia a través de la red de redes.

Es probable que en tu entorno conozcas nómadas llevados por las circunstancias, nómadas por voluntad propia o una mezcla de ambos perfiles. A través de sus historias, en cierta forma están construyendo otros pequeños hogares: vínculos entre quienes nos enriquecemos con su lectura, el afecto o reflexión que reciben de los lectores o simplemente el ejercicio de recordar de una forma más intensa las vivencias al dejarlas por escrito y compartirlas en la Red.

Enlazo aquí los proyectos de aquellas personas que en algún momento conocí física o virtualmente, aventuras o ligeros trazos que he ido siguiendo y caminantes que cuentan experiencias de interés desde distintos puntos del planeta: