Francisco de Goya - "Saturno devorando a un hijo"Uno de los mitos de la antigua Grecia cuenta cómo el titán Cronos castró a su padre Urano (personificación del cielo) haciendo que el firmamento no volviera a cubrir la tierra (su madre Gea) y abriendo así el espacio en el que se desarrollaría la historia.

Derrocado su padre, Cronos se hizo con el poder y empezó a procrear, pero a través de Gea supo de una profecía que vaticinaba que, al igual que él había hecho, uno de sus hijos lo acabaría destronando. Temeroso por este augurio, empezó a engullir a todos sus descendientes antes de que alguno pudiera crecer lo suficiente como para enfrentarse a su tiranía.

Identificado como el dios que rige el tiempo (en una de tantas interpretaciones), Cronos personifica la idea de que esta magnitud todo lo devora: el tiempo todo lo consume, insaciable en su devenir.

La tiranía de Cronos se manifiesta de forma análoga en nuestros días. La idea del tiempo insaciable se materializa en forma de una estructura de ordenación de contenido: el timeline. Esta estructura, utilizada en algunos de los medios digitales con más popularidad, se encarga de priorizar el contenido más reciente, haciendo que conforme pasa el tiempo, las creaciones se pierdan en el vacío, engullidas por el paso de los días.

Al igual que en el mito, aquello que creamos en plataformas donde el timeline impera (véase Facebook, Twitter, Google+; también medios sociales corporativos como Yammer o Socialcast) generalmente tiene una vida corta. Esto no es ningún problema para lo intranscendente, lo pasajero o lo banal. Sin embargo, hay conversaciones, colaboración, conocimiento y por qué no, también curiosidades que merecen una esperanza vital más allá de aparecer por unos minutos en el timeline de turno.

Gonzalo Martín escribía en “Que alguien mate el timeline“:

El timeline es el equivalente a la televisión de siempre. Entras a una hora, miras lo que está pasando y lo que pasó o no pasó suele desaparecer de tus ojos para siempre. Sí, hay excepciones de usuarios que miran listas o repasan históricos y cosas parecidas, pero el efecto final es el mismo: lo que pasó pasó, como esa película o serie que te has perdido y no eres lo bastante listo para recuperar descargada.

Si bien para el chau-chau cotidiano e intrascendente del día a día no tiene demasiada repercusión y proporciona el placer del tiempo real, de ver lo que está pasando, cuando entramos dentro de la vida de las organizaciones esta estructuración del consumo de la información es un lastre, un inconveniente y demasiado empobrecedora. ¿Por qué? Lo importante y más intemporal queda hundido en la lista de las cosas que se ven por casualidad.

Detener el tiempo: nuestro papel

La mujer de Cronos, Rea, consiguió esconder a uno de sus hijos (Zeus) antes de que el señor del tiempo lo devorara, engañándolo con una piedra envuelta en pañales que éste tragó sin miramientos. Mediante un ardid, Zeus creció en secreto y se dispusieron los medios para que desarrollara el poder que le permitiría acabar con el dominio de su padre. Cuando consiguió derrocar a Cronos, le hizo regurgitar a los nacidos anteriormente: los dioses que formarían el Olimpo y darían lugar a otros tantos y variados relatos. Se detuvo así la época del imperio de un titán infanticida y con ello la idea del tiempo como insaciable devorador.

En nuestra realidad digital somos nosotros mismos quienes interpretamos a todos los personajes del mito:

  • En el papel de Cronos, elegimos entre dejarnos llevar y consumir indiscriminadamente multitud de elementos sin llegar a profundizar en alguno, o bien parar el reloj, leer un artículo, pensar sobre lo que dice aquel usuario y responderle compartiendo nuestra reflexión, colaborar en la construcción de una base de conocimiento. Tenemos el poder de jugar con nuestro tiempo y la libertad para aprovecharlo.
  • Tomamos, en el rol de Rea, la facultad de llevarnos los temas a otra parte para que puedan desarrollarse en su plenitud. En nuestro entorno digital tenemos la suerte de que las creaciones pueden manifestarse en múltiples estados: la vorágine del timeline o el reposo de un blog, el comentario de Facebook o la discusión sosegada en un foro.
  • Nos personamos en Zeus en tanto que tenemos el potencial para convertirnos en creadores de nuevos paradigmas, ya que podemos obtener poder en forma de conocimiento y construir así plataformas que pongan el contrapunto a los medios dominados por el timeline. Podemos definir otras reglas del juego para empoderar a su vez a todo el que quiera, sacar del interior de cada uno lo mejor de sí y fomentar la cultura del enlace y el conocimiento compartido.

Por una parte, advertimos de las consecuencias del dominio de una estructura timeline: reducir la posibilidad de que las creaciones sean visibles y desincentivar el desarrollo de conversaciones sociales o alargar la vida de las temáticas. Por otra parte, no olvidamos el papel que tomamos como usuarios: el paradigma que representa cada medio digital incentiva uno u otro comportamiento pero nosotros tenemos la última palabra.

Los foros

Hay otras muchas estructuras que salvan el caos del timeline pero en esta serie me dirijo a los foros. ¿Qué funcionalidades aportan para inducir a dinámicas de vinculación, conversaciones que construyen comunidad o debates que acumulan conocimiento?

Pongamos el acento en la cuestión empezando por señalar que determinados componentes del foro se ordenan priorizando las discusiones más recientes ¡!

Independientemente del software, los foros comparten un atributo poderoso: la categorización. Ofrecer la libertad al usuario para elegir qué categorías le interesan es la primera punta de lanza contra la tiranía del tiempo. Ahondamos más aún en la brecha al darnos cuenta que los foros están organizados por hilos o temas, por lo que el usuario no sólo puede elegir categoría sino también temática.

Por lo general puedes suscribirte a los diferentes contenidos del foro para que te notifiquen si se ha producido un cambio en una conversación interesante. Si a esto le unimos que permiten estar al tanto de todo mediante RSS, solo nos falta poner nuestro punto de interés y curiosidad: jugar nuestro papel para consumar una victoria sobre el timeline y derrocar a nuestro propio Cronos.