La música es el arte que más me conmueve, despierta mi curiosidad y me hace feliz. Desde 2016, espoleado por circunstancias personales, tomé la determinación de intentar acudir con más frecuencia a conciertos, a ser posible a no perderme ninguno.

Durante este tiempo he ido a un ritmo de casi una actuación por mes. En los eventos únicos en salas la acústica suele ser mejor: el público tiende a estar más entregado y con suerte puedes situarte bien. Sin embargo, los festivales traen artistas que de otra manera no habría oportunidad de ver y a eso se suma un ambiente que se disfruta fácilmente.

Cuando Mad Cool confirmó a Pearl Jam no dudé en comprarme la entrada, con el tiempo el elenco se amplió y al llegar la fecha, acudí ansioso a la cita. En este Clashfinder puedes consultar (en rojo) el recorrido que relato a continuación.