Imagina por un momento que la región en la que resides es aislada del exterior. ¿Qué pasaría con los instrumentos que forman parte de tu vida día a día? No hablemos ya de un ordenador o internet, pero ¿alguien sabría hoy en día fabricar desde cero, por ejemplo, un lápiz?

Productos o servicios que puedan parecer simples fueron en su día creados partiendo de la conjunción de muchas ideas.

La idea de lápiz agrupa la idea de grafito, de madera, de ensamblaje, de escritura. Ésta última a su vez parte de la idea de caracteres que representan un lenguaje y se reúnen en torno a palabras, párrafos, ensayos que a su vez representan otros grupos de ideas.

Una idea por sí sola puede no ser de utilidad, pero prueba a relacionarla con otra con la que pueda encajar.

La evolución de nuestra cultura y el progreso tanto técnico como social de la humanidad es, como bien explica Matt Ridley, una historia de relaciones entre ideas.

¿De qué si no, trata Internet? Un vasto espacio trazado en base al intercambio de ideas. Sin embargo, encontrar el conocimiento adecuado en la red de redes resulta en un riesgo a perderse por un mar de conexiones. Resulta necesario empezar con un conocimiento previo con el que conectar aquello que estás buscando.

La figura del docente que inicia a formar estas conexiones previas, que ayuda a crear las primeras piezas de un puzzle que cada uno compondrá según su objetivo personal, adquiere una importancia cada vez mayor.

De esta forma, resulta de buen grado reconocer la fuente por quien has descubierto una nueva e interesante conexión: el vídeo que acompaña este post fue reproducido en 2011, en un aula de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Ciudad Real por el profesor David Martín-Consuegra.

Causalidad

Hace unas semanas un compañero de trabajo nos exponía cómo las relaciones de causalidad le habían llevado a formar parte de Territorio creativo.

El título de este blog bien podría ser un homenaje a la web de Matt Ridley o bien a su libro “El optimista racional“. Sin embargo, esta bitácora pudo no haber existido tal como es si no fuera por todo lo aprendido en este trabajo y las personas que he conocido en el entorno.

¿Y cómo accedí a Territorio creativo? De nuevo gracias a las conexiones que nuestro profesor de Marketing en la UCLM nos ofreció en su docencia:

  • En enero de 2006 asistía a uno de mis primeros exámenes en la universidad. ¿Quién conocía Skype en aquel tiempo? La segunda parte de la prueba consistía en hacer una reflexión sobre este -por aquel tiempo- novedoso programa y su valor añadido. Hoy en día es la aplicación que utilizamos para conversar online dentro de la empresa.
  • En 2011 los alumnos de Dirección Comercial participamos en el Google Online Marketing Challenge, un concurso de base universitaria cuyo objetivo era enseñar a utilizar Adwords con casos de empresas reales aplicando los conocimientos aprendidos al entorno online. Esta participación me dio a conocer la nomenclatura sobre ads que sería clave en la entrevista para acceder a Territorio y que después utilizaría en distintos proyectos dentro de la organización.
  • Ya dentro de Territorio, en el semestre de excedencia que pedí para terminar la carrera, a través de la asignatura de Investigación de Mercados aprendimos a utilizar SPSS, un programa que facilita el tratamiento de datos sobre respuestas o conversaciones producidas en torno a distintos mercados, y que hoy se utiliza dentro de la empresa (aunque yo utilizo la alternativa libre) tanto para elaborar y analizar las opiniones de encuestas como para sintetizar valores de marca y determinar su personalidad.

Pero nada de lo anterior me serviría para conectar con la labor que desempeño si no fuera por un e-mail que este profesor envió a sus alumnos de Dirección Comercial a comienzos del verano de 2011, donde conocí el blog de Territorio con una entrada en la que se buscaban tecerianos.

…Y aquí me encuentro, agradeciendo desde este post ser un teceriano por la labor de un docente que continuamente ofrece en sus clases ideas para innovar, ideas acometer la búsqueda de un proyecto personal, ideas en todas sus formas que tan solo requieren de un alumno que quiera escuchar y tenga el interés por encajar esas ideas con su propio conocimiento y, de esa manera, llevarle hasta donde le alcance su esfuerzo o su imaginación.